Foxygen es una fiesta con The Rolling Stones y The Kinks en la que tal vez, sólo tal vez, Ariel Pink se coló a mitad de la noche.
Su segundo álbum We Are The 21st Century Ambassadors of Peace and Magic —lanzado hace quince días— bien podría ser la poesía en la que Brian Jones se ahogó, pero al mismo tiempo es su revancha.


